Desde el 1 de septiembre está cerrado el Rifugio Fraternità Massi de Oulx, uno de los principales puntos de asistencia humanitaria de la frontera alpina entre Italia y Francia desde 2018. No cerró porque hubieran desaparecido los migrantes. Cerró porque desaparecieron los aportes institucionales que permitían mantenerlo abierto.





