Press "Enter" to skip to content

Purga militar de Xi

General Zhang Youxia – al centro de la foto

La destitución del general Zhang Youxia, hasta ahora el militar de mayor rango de China, marca un punto de inflexión en la política del presidente Xi Jinping. No se trata solo de una purga más en la larga lista de depuraciones internas, sino de la eliminación del último contrapeso real dentro del aparato militar.

El lenguaje oficial habla de “graves violaciones de disciplina”, una fórmula conocida y deliberadamente opaca. Pero los mensajes difundidos por los órganos del Ejército Popular de Liberación fueron inusualmente explícitos al señalar una amenaza directa a la autoridad del líder. El subtexto es claro: el problema no fue solo la corrupción, sino la deslealtad.

Las acusaciones de filtración de información nuclear a Estados Unidos rozan lo inverosímil en un sistema donde los altos mandos viven bajo vigilancia permanente. Más que una verdad comprobable, parecen cumplir una función política: justificar ante las tropas la caída de un jefe popular y con credenciales de combate.

El trasfondo es una lucha de poder que llevaba tiempo gestándose. Zhang no era un general más: era un “príncipe rojo”, con historia, legitimidad propia y vínculos personales con Xi desde la infancia. Precisamente por eso resultaba peligroso en un sistema que ya no tolera figuras autónomas.

Con esta decisión, Xi concentra de forma directa el control militar y político en un grado no visto desde Mao. La Comisión Militar Central queda reducida a un órgano sin pluralidad real, donde la lealtad personal pesa más que la trayectoria o la experiencia.

La paradoja es que esta centralización extrema se produce en un momento de creciente incertidumbre global. Un ejército sometido al miedo y a la obediencia absoluta puede ser eficaz para sofocar disensos internos, pero no necesariamente para gestionar crisis externas complejas.

La historia reciente del Partido Comunista muestra que las purgas fortalecen al líder en el corto plazo, pero erosionan los mecanismos de corrección interna. Al eliminar rivales, también se eliminan advertencias incómodas y diagnósticos honestos.

Xi parece haber asegurado el camino hacia un cuarto mandato sin sobresaltos. El precio es un sistema aún más cerrado, más personalista y más frágil de lo que aparenta. En la China actual, la estabilidad ya no se construye sobre equilibrios, sino sobre silencios.

✍️ ©️ 2026  El Escriba del Silencio – All Rights Reserved


©️2026 Guzzo Photos & Graphic Publications – All Rights Reserved – Copyright ©️ 2026 SalaStampa.eu, world press service – Guzzo Photos & Graphic Publications – Registro Editori e Stampatori n. 1441 Turin, Italy

error: Content is protected !!

* 24 *